Guía completa

La correa auxiliar es la gran desconocida frente a la de distribución, pero su rotura también deja el coche tirado: en muchos motores mueve el alternador, la bomba de agua y el compresor del aire acondicionado a la vez. Si se rompe en marcha, el coche pierde carga de batería en minutos.

El tensor, la pieza que se olvida

Cambiar solo la correa sin revisar el tensor es un error habitual. Un tensor desgastado no mantiene la tensión correcta y hace que la correa nueva patine, se desgaste antes de tiempo o vuelva a chirriar en pocos meses. Por eso se comprueba siempre junto a la correa, no por separado.

El chirrido en frío, la primera señal

Un chirrido agudo al arrancar con el motor frío suele ser la correa deslizando sobre las poleas por pérdida de tensión. No siempre significa que haya que cambiarla de inmediato, pero sí que conviene revisarla antes de que llegue a romperse.