Guía completa
Cada estación tiene su propio ritmo de colas, y llegar sin haber revisado antes es jugar a la lotería con el tiempo que vas a perder. La pre-ITV existe para quitar esa incertidumbre antes de pedir cita oficial.
Se prioriza por fecha, no por orden de llegada
Lo primero que se pregunta es cuándo caduca la inspección actual. Con margen de varias semanas se puede planificar con calma; si caduca en días, el enfoque cambia a resolver lo más urgente primero y dejar lo secundario para después.
Frenos y suspensión, medidos en banco
No basta con mirar por debajo del coche: los puntos de frenado y suspensión se comprueban con el mismo tipo de banco que usa la estación, para que el resultado que se entrega sea representativo de lo que verá el inspector.
Un resultado punto por punto, no un simple apto o no apto
Al terminar se entrega el detalle de cada punto comprobado, no solo un veredicto general. Así sabes exactamente en qué situación está el coche y puedes decidir qué corregir antes de la cita real, en vez de descubrirlo todo de golpe en la estación.